dilluns, 21 de març de 2016

Contra las "buenas intenciones" en antropología, Miguel Alhambre

Una de las fotografias de Pierre Bourdieu en Argelia
Contribución a un debate sobre "antropologia implicada". Miguel Alhambra, doctorando de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid

SOBRE LAS "BUENAS INTENCIONES" EN ANTROPOLOGIA
Miguel Alhambra

Agrego links y comentarios a tu entrada, por si sirve para debatir el tema. Me parece relativamente importante, dado que lo que se produce mayormente con la etiqueta de "antropología implicada" (no en todos los casos, evidentemente, pero si en muchos) es una especie de "juego sucio", de impostura, casi siempre asumida de forma inconsciente, pero no por ello menos perjudicial. * creo que esto va un poco en la misma línea también. 

Creo que esto va en la misma línea http://lmsi.net/Quand-le-sociologue-se-fait. Es el prefacio homenaje de Bourdieu a Sayad, del cual dice que daba la palabra a quienes no la tenían sin por ello devenir "portavoz de miserias", tan de moda hoy en día en el contexto mediático-político. Asimismo subraya la no resignación de científico en un contexto difícil, como fue la guerra de Argelia. ¿Qué pueden hacer allí unos antropólogos comprometidos?, pues su trabajo. (Algo parecido se puede apreciar siguiendo esta línea -que evidentemente es todo un posicionamiento político más- en la introducción de Philippe Bourgois en En busca del respeto. Vendiendo crack en el Harlem.

Y es que puede ser que las "buenas intenciones" no hagan buena ciencia social, o al menos no mejor que la que no se reivindica machaconamente como "comprometida" (y hasta es muy probable que sea todo lo contrario, y que sea mala ciencia social, pues la etiqueta supuestamente bienintencionada suele servir, sobre todo, para marcar una especie de "coto o denominación de origen" que permite imponerse en el campo sociológico o antropológico a través de armas o formas no legítimas, esto es, sin que sea necesaria casi la argumentación, dado que lo "comprometido e implicado" funciona a modo de "argumento de origen" que descalifica y privilegia a la vez, como una especie de palabra o arma mítica). En esa línea, el compendio de artículos de Loïc Wacquant sobre ciertos defectos de una cierta antropología urbana. megaepub.com/loic-wacquant-merodeando-las-calle.html

La relación entre las "buenas intenciones" y la buena ciencia social la desarrolla Bourdieu en una entrevista con Beate Krais a los 20 años de la publicación del libro El oficio del sociólogo, “Conversación: El oficio del sociólogo”, en Capital cultural, escuela y espacio social. México. Siglo XXI. 1997, págs.: 18-30. 

En fin, creo que es un tema que merece gastar un poco de tiempo en debatirlo y discutirlo, dado que no queda claro en qué sería mejor o qué aportes relevantes tendría esa supuesta antropología comprometida a la hora de mejorar, aunque sea un poco, la ciencia social en general, y la antropología en concreto (y políticamente tampoco creo que la fabricación inconsciente de "portavoces de miserias" tenga nada de bueno o relevante, una vez que se confunden dos posiciones sociales de clase diferentes, la del analista y la analizada, sin dejarnos espacio para reflexionar y observar todos los "mecanismos simbólicos de delegación" que el portavoz obtiene, fabrica y reproduce por el mismo hecho de constituirse como tal, los cuales tendrá cierto interés en ocultar, hasta de forma inconsciente, pues le va la piel y el trabajo de "portavoz" en ello. 



Canals de vídeo

http://www.youtube.com/channel/UCwKJH7B5MeKWWG_6x_mBn_g?feature=watch