dimarts, 23 de desembre de 2014

Sobre los sonidos del silencio

La foto es Marc Javier-Kohan
Comentario para Lucrecia Porta, doctoranda

Es sobre lo que decias de los sonidos que se ven y las miradas que se escuchan. Te decia que no era solo una imagen poética, sino que realmente es asi. De hecho, las prácticas viandantes —la esencia misma de lo urbano— se apropian de los espacios por los que circulan y que, al hacerlo, generan, son ante todo cuerpos rítmicos, en el sentido de que obedecen, en efecto, a un compás secreto y en cierta manera inaudible, parecido seguramente a ese tipo de intuición que permite bailar a los sordos y que, como los teóricos de la comunicación han puesto de manifiesto, está siempre presente en la interacción humana en forma de unos determinados “sonidos del silencio”, que es como se titula un texto de Edward T. Hall y Mildred R. Hall, “Los sonidos del silencio“, en Honorio Velasco,  ed., Lecturas de antropología social y cultural (UNED). 

Pero no es tanto que el sonido pueda verse, sino que la visión puede recibir una pauta sutil de organización por vía auditiva. De ahí que, para E.T. Hall, por ejemplo, las personas que interaccionan y que intentan ser mutuamente previsibles, “se mueven conjuntamente en una especie de danza, pero no son conscientes de sus movimientos sincrónicos y lo hacen sin música ni orquestación consciente”. Hall es el autor de referencia de la cinésica la cinésica, es decir del estudio de los aspectos visuales de comunicación no verbal interpersonal o y esto que te he escrito está en  "Ritmo y comportamiento corporal", en Más allá de la cultura (Gustavo Gili).  

Toda la aplicación a los lenguajes corporales de la lingüística descriptiva y estructural –de la que seguro que sabes tú más que yo– vendría en soporte de una lectura en clave coreológica de la actividad cotidiana de los seres humanos haciendo sociedad entre ellos en lugares públicos. Es decir pondría de manifiesto cómo las personas que comparten un mismo espacio-tiempo llevando a cabo actividades diversas podrían ser sorprendidas siguiendo un mismo compás, coordinando la cadencia de sus respectivas acciones como si estas respondieran al son de una melodía inaudible, pero visible. Por ejemplo, Goffman, en Relaciones en público (Alianza),  habla de lo que llama “pauta de paso seguro”, consistente en que las personas que usan una misma vía en una misma dirección tienen tendencia a mantener una mismo paso de locomoción, acompasar su caminar, manteniendo entre ellas una misma distancia relativa. Fíjate y verás.  

En eso consistía, para E.T. Hall por ejemplo, la aplicación de una noción comúnmente empleada como la de sintonizar, refiriéndose al papel nada secundario del cuerpo en la comunicación verbal y que consiste en coordinarse con los demás cuerpos copresentes, como si estuvieran todos bajo el control de un coreógrafo invisible, manteniéndose unidos por una corriente oculta e inconsciente de movimientos sincronizados, siguiendo una música que no se escucha, pero, como dices, se ve.

Y mira qué ilustración más perfecta. Te acuerdas de este anuncio de Volkswagen Jetta. Se titulaba, naturalmente, "Sinchronicity".

https://www.youtube.com/watch?v=x4GCq56bq_k


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