divendres, 6 de febrer de 2015

Sobre los niveles de tipificación de los cultos UFO y una bibliografia

La imagen está tomada de www.davidreneke.com
Nota para Mikel Fernandino, doctorando.

SOBRE LOS NIVELES DE TIPIFICACIÓN DE LOS CULTOS UFO
Manuel Delgado

Lo que yo te proponía, y ahora te formalizo, es que te fueras aproximando a tu asunto –el caso de los avistamientos y contactos UFO en Montserrat– a través de una serie de círculos concéntricos. El más amplio sería, como te dije, el que los instalaría en un sistema de muy amplio espectro que incorporaría el conjunto de técnicas de comunicación con los trasmundos que se caracterizarían por desarrollarse por medio de ejes arriba-abajo y transportes verticales –ascensión-descenso. Como recuerdas, ese sería el principio de todas las técnicas extáticas que se agrupan bajo el título de chamanismo, siguiendo el criterio que, tomando del esquema de Mircea Eliade, formaliza Luc de Heusch en Estructura y praxis (Siglo XXI). Supongo que conservas el pdf que hice para Antropología Religiosa; si no te lo mando.

De ahí pasas al círculo siguiente, que es el de una matriz judaico-cristiana que, de raíz, y por su propio origen geográfico –Oriente Próximo, dentro de la “zona chamánica” euroasiática y con escasa presencia de cultos más o menos inspirados en las variantes norteafricana del bori –, habría incorporado todo tipo de mitos basados en ese principio de comunicación con instancias situadas físicamente y procedentes de “arriba” o “abajo”, es decir del Cielo o del subsuelo u otros submundos inferiores. Ahí no te voy a dar ejemplos porque hay tantos como quieras, hasta el punto que –excepto en el caso mixto de la mística– cualquier irrupción de lo sagrado en la esfera ordinaria funciona como un “descenso”. Si te apetece leer algo, por la cosa meramente erudita, hazlo sobre la influencia esenia en la conformación de lo que luego sería la secta de los esenios en el contexto judaíco. Hay mucha morralla, pero hay cosas que están bien, como Los manuscritos del Mar Muerto, de Herkel Shanks (Paidós).

Luego vamos acercándonos al tema a partir de ahí siguiendo dos vías. Una más teológica, que sería la relativa a la angeología, que nos interesa porque la retomameremos luego ya en contexto actual new age. La otra relativa a todo lo asociado a las apariciones en el contexto del catolicismo popular, que concretarían esa lógica descensional. Ahí por supuesto que el trabajo de William Christian es fundamental. No sólo Las apariciones de Ezquioga (Ariel), sino también, por ejemplo, sus Apariciones en Castilla y Cataluña. Siglos XIV y XV (Nerea). Gran tipo este William. Coincidí con él en un congreso sobre lugares sagrados y espacios de santidad que montaba la Università degli Studi de l’Aquila, lo que para mi fue una magnífica oportunidad de agradecerle personalmente lo que le debía a su artículo sobre apariciones marianas en la compilación clásica de Carmelo Lisón Tolosana, Antropología Social en España (Akal).

No te vayas a olvidar de que tenemos una compañera –y amiga–en el Departamento que ha trabajado este tema de las visiones. Me refiero a la siempre querida Josefina Roma. Busca, por ejemplo, el artículo sobre las apariciones de San Antonio Abad en el número 9 de la Revista d’Etnologia de Catalunya. Estos trabajos sobre apariciones –o si quieres avistamientos–de lo sagrado en el catolicismo popular es básico. No pierdas de vista que estamos hablando de Montserrat, con todo lo que ello implica.

Y siempre en los mismos términos: comunicación entre mundos, de los cuales en uno –situado “arriba”– residen las instancias que distribuyen y asignan los sentidos a la experiencia, y otro “abajo”, donde residen aquellos cuya experiencia requiere permanentemente ser dotada de significado a partir del recurso constante a fuentes que, como queda claro, son siempre de orden celestial y “desciende” para manifestarse, distribuyendo instrucciones, órdenes, profecías o interpretaciones. No olvides la otra variante, que es la de que sean los mortales —o más bien algunos de ellos considerados competentes o elegido para ello– quienes “suban” o “bajen”, en nuestro caso hacia las regiones celestiales –“modelo Elias”– o hacia el submundo infernal –“modelo Orfeo”.

De ahí pasamos a movimientos religiosos o criptoreligiosos más cercanos, asociables a las diferentes corrientes reformistas o incluso revolucionarias, en los que esta lógica de la comunicación –es decir del “contacto”– usando un eje vertical –el famoso axis mundi. Por centrarnos en el caso de las denominaciones protestantes, tendríamos ahí todas las que –por su analogía con nuestro caso– suelen tipificarse como carismáticas y/o apocalípticas, al menos siguiendo la propuesta clasificatoria de Bryan Wilson y su Sociología de las sectas religiosas, que continuo teniendo como mi manual de consulta favorito. Sobre carisma y milenarismo en general ya tienes bibliografía más que suficiente, pero te sugeriría que te detuvieras en un par de corrientes quiliastas que entienden la parusía de manera especialmente literal, entendiendo que el Advenimiento profetizado se produce en forma de rescate. La salvación es, repito, en estos casos al pie de la letra, como la que implicaría la recuperación de los supervivientes de ese cataclismo que sería Armageddón, en este caso elegidos de acuerdo con la premisa calvinista de la gratuidad de la Gracia.

Ejemplo de este tipo de sectas escatológicas serían todas las descendientes del profetismo millerista del XIX, de las que los testigos de Jehová serían la manifestación más potente y duradera. El caso de los testigos me parece especialmente interesante porque en realidad la manera como se describe el transporte a  la esfera celestial de los ungidos en 1914 es la de una auténtica abducción. Por cierto, si quieres una buena guía para el trabajo de campo con movimientos religiosos, te recomiendo el trabajo con testigos de Jehová de Juan Manuel García Jorba, un día alumno, hoy buen amigo y colega, que trabaja ahora en el Departamento de Sociología de la UB. Hay cosas suyas en la red sobre el tema, pero te destaco su Diarios de campo (CIS), donde además de saber más sobre los testigos, nos da orientaciones muy valiosas sobre esa técnica metodología para un trabajo sobre el terreno.

Otra tendencia sectaria interesante sería la que Wilson llama manipulacionista, que precedería lo que en los cultos UFO es la confianza ciega en las virtudes redentoras de la tecnología, ese desplazamiento de la sobrenaturlalidad a la “superciencidad” que encarnaría a principios del siglo XX Ciencia Cristiana y ha llegado a nuestros días de la mano de la Iglesia de la Cienciología y Dianética.

Por último, es cierto que los cultos UFO no arrancan en la contracultura de los 60, pero sí que conocen una difusión especialmente intensa en la expectativa escatológica de la Era Acuario. Ahora o en otro momento échale un vistazo a los dos textos clásicos al respecto: El nacimiento de una contracultura, de Theodore Roszak (Kairós) y El supermercado espiritual, de Robert Greenfield (Anagrama). Y, bueno, de ahí, y como parte de su banalización y su mercantilización, la contracultura conduce a los cultos UFO al macrosincretismo o mejunje “espiritual” que es New Age. La bibliografía ahí es abundante. Empieza con el básico: La conspiración de Acuario, de Marilyn Ferguson (Kairós). Luego sigues con Paul Helas, The New Age moviment (Blackwell) y Wouter J. Hanergreaff, New Age Religion and Western Culture (Brill).

Tenemos entonces completado el sistema de círculos temáticos concéntricos, del más amplio al más concreto y actual. Funcionaría más o menos así: chamanismo, lógicas ascenso-descenso en el complejo judaico-cristiano, angeología, aparacionismo católico popular, cultos carismáticos, milenarismos adventistas, cultos manipulacionistas, contracultura, new age...

En cuanto a lo que se ha publicado, hay bastante cosa. De entrada hay que rendirle un tributo al trabajo de Ignacio Cabría del que conoces sólo una parte, importante sin duda, que es su libro, el en tantos sentidos fundamental Entre ufólogos, creyentes y contactados (Cuadernos de Ufología). Recuerdo perfectamente a Nacho, que fue lo que suele llamarse un alumno aventajado, cuando vino a despedirse de mí antes de irse a trabajar a Mozambique. No le he vuelto a ver, pero he seguido un poco su trabajo. Entra en la página www.anomalia.org/e001.htm, donde tienes las actividades de la Fundación Anomalía y su revista Cuadernos de Ufología, de la que deberías revisar todos los números. En el 2002 publicó Ovnis y ciencias humanas. Un estudio temático de 50 años de bibliografía, también en la editorial Cuadernos de Ufología. Para que te la aprendas de memoria cuando pasemos a la fase-tesis. Me parece que preparaba su tesis en la Complutense, pero no sé sobre qué exactamente ni quien se la lleva. Por cierto, ahora me acuerdo que publico en Antropologies, una revista de estudiantes de antropología de la UB, un artículo sobre Rama. Tengo todos los números; te lo buscaré.

Te adelanto algunas cosas que he encontrado. Casi todo lo que te voy a decir está en la red. Para empezas una perspectiva general muy completa, en plan balance, te la da John Saliba, "The Study of UFO Religions”, Nova religio 10:2 (2006): 103-123. 

Una autora de la que no vas a poder a prescindir es Diana G. Tumminia, que hizo un trabajo interesantísimo con los unarianos asentados en El Cajón, California. Estuvo con ellos a lo largo de más de una década. Lo publicó en When Prophecy Never Fails. Myth and Reality in a Flying-Saucer Group, New York: Oxford University Press, 2005. También “In the dreamtime of the saucer people: Sense-making and interpretive boundaries in a contactee group”, Journal of Contemporary Ethnography 31:6 (2002): 675-705, y “When prophecy passes unnoticed: New perspectives on failed prophecy”, Journal for the Scientific Study of Religion 38:1 (1999): 119-131.

Como sabes los unarianos son un poco parientes de los eterianos. Se parecen bastante. Mírate un texto antiguo pero que está muy bien. “The Aetherius Society: A case study in the formation of a mystagogic congregation”, de Roy Wallis, Sociological Review 22:1 (1974): 27-45. Acerca de los raelianos: Susan J. Palmer: “The Raelians are coming: The future of a UFO religion”, en Madeleine Cousineau (ed.), Religion in a Changing World. Westport, Connecticut: Praeger, 1998, pp. 139-146, y Aliens Adored. Raël's UFO Religion, New Brunswick, New Jersey: Rutgers University Press, 2004.

He encontrado un artículo en que compara abducidos con víctimas de sectas satánica. Has de dar con el: “Supernatural support groups: who are the UFO abductees and ritual-abuse survivors?”, de Christopher D. Bader, Journal for the Scientific study of Religion 42:4 (2993): 669-678. Otro: Brenda Denzler, The Lure of the Edge: Scientific Passions, Religious Beliefs, and the Pursuit of the UFOs, Berkeley: University of California Press, 2001. En la línea de enfatizar el aspecto escatológico: Chris Bader, “When prophecy passes unnoticed: New perspectives on failed prophecy”, Journal for the Scientific Study of Religion 38:1 (1999): 119-131, más el resumen –que está muy bien– “The UFO contact movement from the 1950s to the present”, Studies in Popular Culture 17:2 (1995): 73-90. 

Básico: James R. Lewis, ed. The Gods Have Landed: New Religions from Other Worlds, Albany: State University of New York Press, 1995. Es lo más completo para mí que puedes encontrar sobre el tema. La mayoría de aportaciones son estudios de caso y el marco teórico es espléndido. En esta compilación no te pierdas la contribución de J. Gordon Melton, “The contactees: A survey”. No olvides que tu asunto pertenece al ámbito ya de los encuentros en tercera fase casi. Te irá muy bien el resumen que hace John Saliba, aunque en su caso desde la psicología social: “Religious dimensions of the UFO phenomenon”. También hay otro texto de Tumminia sobre los unarianos, otro de Susan Palmer sobre raelianos… Están todos y todo sobre el tema, al menos de lo hecho hasta el 95. Por cierto, la aportación de Palmer sobre los raelianos enfatiza la variable género. Interesante. Se titula: “Women in the Raelian Movement: New religious experiments in gender and authority”.

El caso de la Puerta del Cielo ha tenido algunos abordajes interesantes y serios:  Robert W. Balch, “Bo and Peep: A case study of the origins of messianic leadership”, en Roy Wallis (ed.), Millennialism and Charisma. Belfast: The Queen's University of Belfast, 1982, pp. 13-72. De este Balch, un auténtico pionero, estaría bien que leyeras, por ejemplo, “Looking behind the scenes in a religious cult: Implications for the study of conversion”, Sociological Analysis 41:2 (1980): 137-143; “Seekers and saucers: The role of the cultic milieu in joining a UFO cult”, American Behavoral Scientist 20;6 (1977): 839-860. Con David Taylor este hombre publicó en 1976, “Salvation in a UFO”, en Psychology Today 10:5 (Oct.): 58-66, 106.

Una cosa antigua, enfocada desde una perspective interaccionista: “The flying saucerians: An open door cult”, de H. Taylor Buckner, en Marcello Truzzi, ed., Sociology and Everyday Life. Englewood Cliffs, New Jersey: Prentice-Hall, 1968, pp. 223-235.

Y una obra que quiero que leas. Los autores son Leon Festinger, Henry Riecken y Stanely Schachter y se titula L’Echec d’une prophétie (PUF). Es del 96 y hay una edición como mínimo en inglés. No sé si en español, pero no me suena. Piensa que Festinger es el descubridor en psicología social de la disonancia cognitiva. Pues bien, los autores estuvieron infiltrados –los psicólogos si que puede hacer investigación encubierta– en el grupo que se reunió en torno a la mujer que recibió el mensaje desde el planeta Clarion anunciando el inminente fin de nuestro planeta. Lo que le interesó es cómo reaccionaron los creyentes cuando se dieron cuenta que el mundo no se acababa cuando estaba anunciado. Te interesa porque el profetismo que estudias es un profetismo mensual, puesto que se supone que la gente acude para comprobar el cumplimiento regular –una vez al mes, cada día 11– de un anuncio-promesa de los extraterrestres.




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