dimarts, 22 de març de 2016

La redencion urbanística del Besòs

La foto es de Juan Carlos Sánchez Ávila
Comentario para María Carmen Reyes, estudiante del Grado de Antropología Social de la Universitat de Barcelona

LA REDENCIÓN URBANÍSTICA DEL BESÓS 
Manuel Delgado

No debes perder de vista que todo lo que tenga que ver con el destino de la Térmica del Besòs no puede separarse lo que en la práctica no sino la culminación, por fin, del aplazado Plan de la Ribera, un colosal proyecto que, a finales de los años 1960, planeó la transformación del litoral barcelonés y que pronto se revelaría al servicio de una demanda inmobiliaria y de servicios "de nivel". El Plan de la Ribera implicaba adecuar seis kilómetros del litoral barcelonés, entre la Barceloneta y la desembocadura del Besòs, terciarizando grandes lotes de terreno industrial o ferroviario y expulsando tanto a vecinos de Poblenou —sobre todo de la barriada del Taulat— como de los barrios de barracas que ocupaban las playas. Dada su desconsideración hacia los intereses vecinales y su naturaleza abiertamente especulativa fue objeto de una fuerte oposición vecinal y de la descalificación de arquitectos y urbanistas. Estos dos factores, pero sobre todo el inicio de la crisis económica de principios de los 70, hizo que se desistiera del proyecto, aunque al poco fueron las nuevas autoridades democráticamente elegidas las que, con motivo del "desafío olímpico" lo retomaron. Acaso no debiera considerarse casual que un buen número de los responsables del diseño del Plan de la Ribera fueran, en aquel entonces ya, militantes de izquierda que más adelante asumirían lugares de responsabilidad en los ayuntamientos democráticos, incluso su gobierno, en el caso de Narcis Serra.

Es decir, estamos hablando del contexto de un intento de desperificación del sudoeste del Besòs, que pretendía continuar, siguiendo la costa, las transformaciones iniciadas a mediados de los años 80: reforma de la reforma de Moll de la Fusta y el derribo de los Baños San Miguel, los últimos que quedaban luego de que las excavadoras acabaran con los de Astilleros y San Sebastián, además de con los entrañables chiringuitos de la Barceloneta; reforma del Moll d’Espanya, Maremàgnum, Port Olímpic; Cinturón del Litoral, Vila Olímpica. En aquel momento ya se planteó una magna operación político-inmobiliaria destinada a una revalorización generalizada del margen derecho de la desembocadura del Besòs. Meta: disponer la gran entrada a Barcelona desde el Maresme, levantar un imponente centro comercial, desplegar una oferta de viviendas "de calidad",  y, en especial construir un gran puerto deportivo para 2.000 amarres y zonas de ocio y comerciales anexas en el litoral. Es decir, convertir lo que había sido un rincón abandonado del Barcelonès en lo que se da en llamar un espacio de "nueva centralidad". En el asunto, que se desarrolló de forma más bien turbia —el "caso Regesa"; busca información—,estaban interesadas todas las administraciones, que lo consideraban estratégico, hasta el punto de asumirlo como una auténtica cuestión de estado. Mira la información que te he enviado.

El momento en que estamos —y que incluye el destino de la Térmica— es ese, el de la continuación del proceso de remodelación de la costa barcelonesa, insistiendo en sus objetivos de hacerla apetecible para los operadores turísticos, hoteleros e inmobiliarios. En el OACU tienes prácticamente toda la panorámica de esos cambios, barrio a barrio. Se concreta, hoy, en la turistización de la Barceloneta y la reforma del Port Vell de Barcelona (Muna Makhlouf), la depauperación del barrio del Besòs-Sur en Barcelona, para dejarlo listo para su transformación en clave mercantil (Jorge Eduardo Cañas); la invención del 22@ como distrito empresarial, a costa del Poblenou (José Mansilla)..., aunque con el debe de la imposibilidad por el momento de destruir de una vez por todas la Mina, que es un requisito para que el proceso consiga sus objetivos (Giuseppe Aricó), y el fracaso de la utopía arquitectónica de la Vila Olímpica (María Gabriela Navas). Los tienes a mano para preguntarles por lo que están haciendo y leer sus materiales.

Lo de la "nueva centralidad" para la zona continua en pie. Es más, el mes pasado los alcaldes de las poblaciones del eje Besòs —Barcelona, Badalona, Santa Coloma, Montada i Reixac y Sant Adrià— sellaban una alianza en pos de la conversión de la zona en "una nueva centralidad metropolitana" (mira el artículo de Josep Maria Muntaner, "Besòs, la gran oportunidad metropolitana", El País, 19.2.2016).

Por supuesto que lo que has de hacer es seguir cómo ha quedado el sueño del superpuerto deportivo de Sant Adrià, que fue y continua siendo un fracaso. Tienes que seguir en qué porquería de ocio nocturno se ha convertido la playa de Sant Adrià. Lee lo que te mando que ha escrito Paco Marín sobre la situación, que es lo que explica los planes para contribuir a rescatar aquel espacio a través de lo que sea que se haga con el edificio de la Térmica y sus chimeneas.


Canals de vídeo

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