diumenge, 24 de maig de 2015

Lectura recomendada. Deborah Puig-Pey, "Las músicas de Brundibar" (Bellaterra, 2014)

Lectura recomendada. Deborah Puig-Pey, Las músicas de Brundibar, Bellaterra, Barcelona, 2014

«La noche de Carnaval del año 1930, cuando la Rúa del Exterminio se acercaba a Lloret de Mar, un hombre enmascarado con una cabeza de dos caras, una delante y otra detrás, cayó sobre la multitud, desde uno de los carros, y se clavó el tridente, o la horca, de otro peregrino que iba rondando el desfile y que había improvisado un ambiguo disfraz. ¿Quién lo empujó? ¿Quién lo mató?» 

En 1944 se rodó en Checoslovaquia la película El Führer regala una ciudad a los judíos con el fin de engañar a los inspectores de la Cruz Roja y mostrar la vida supuestamente agradable de los deportados en el campo de concentración nazi de Terenzín. En una de las secuencias de este falso documental, los niños y niñas internados interpretan un fragmento de la ópera infantil Brundibár. Poco después Hans Krása, su compositor, y la mayoría de los hombres, mujeres, niños y niñas que intervinieron en ella fueron conducidos a Auschwitz y exterminados. 

¿Cómo saber, entonces, si uno tiene ante sí el mundo real o está viendo Brundibár? Las músicas de Brundibar penetran en las interioridades de un régimen y de una sociedad dominada por la falsedad y el totalitarismo en el Berlín de los años treinta, donde la persecución del antifascismo, del comunismo, de la homosexualidad y de la condición judía es cruel y despiadada. 
Brundibár como metáfora. Todos somos intérpretes de una sinfonía implacable: no importa quién queda o a quién se excluye, eso puede cambiar en cualquier momento, lo que importa es que el modelo de humanidad resultante sea lo bastante perfecto y lo bastante canalla al mismo tiempo para que nadie le plante cara. 

Déborah Puig-Pey Stiéfel nació en Barcelona en 1960 en un ambiente multicultural. Posiblemente por eso estudió antropología, lo que le proporcionó un punto de vista que la impulsa a mirar más allá de la experiencia personal y a observar al ser humano como ente histórico. En 2010 publicó Donde hay nilad (Menoscuarto), una novela sobre una familia descendiente de la colonización española en Filipinas, que Isabel Núñez calificó de chejoviana.


Canals de vídeo

http://www.youtube.com/channel/UCwKJH7B5MeKWWG_6x_mBn_g?feature=watch