diumenge, 8 de febrer de 2015

"Negras culturas"


"Kanhobai"

Reseña de La danza de los espíritus. Itinerario iniciático y prácticas terapéuticas de un chamán africano: Mba Owona, de Lluís Mallart (Ceiba Edicions, 2012), y Fidjos de rabelado. Arte y lógicas de contestación en la isla de Santiago de Cabo Verde. de Edith Lasierra y Alberto López Bargados (Bellaterra, 2012), publicada en Babelia, suplemento de libros de El País, el 16 de febrero de 2013.

NEGRAS CULTURAS
Manuel Delgado

Es sabido que la historia de la antropología no puede desligarse de la de la expansión del colonialismo occidental por el mundo. Los antropólogos estuvieron ahí, en los territorios sometidos, para –con mayor o menor mala conciencia– demostrar una vez más hasta qué punto conocer suele ser idéntico a dominar o al menos contribuir a la administración de lo dominado. Otra cosa es que, como de paso, ese saber obtenido acerca de las sociedades sometidas haya contribuido a ampliar nuestra comprensión de la condición humana en general, lo cual también es cierto.

También la aventura imperialista española contemporánea tuvo sus expresiones antropológicas, limitadas no sólo por la relativa exigüidad de nuestras posesiones, sino también por lo tardío del reconocimiento académico que tuvo en el país la ciencia de la cultura, sólo presente en las universidades a partir del último cuarto del siglo pasado. A pesar de ello, y bajo los auspicios sobre todo del Instituto de Estudios Africanos después de la guerra civil, se desarrollan en el África ocupada por los españoles investigaciones de valor que merecen ser evocadas, como las de Santiago Alcobé Noguer, Agustí Panyella y, más tarde, Claudi Esteva Fabregat en Guinea;  Julio Caro Baroja, en el Sahara Occidental, además del interesante caso de Blanco Izaga en el protectorado marroquí, hace no mucho rastreado por Vicente Moga en El Rif de Emilio Blanco Izaga (Bellaterra, 2009).

Esa antropología africanista española, ya sin el lastre del servilismo colonial, ha tenido continuación, esencialmente a cargo de catalanes. Ramón Sarró, Albert Roca, Jordi Tomàs, Albert Ferré, Yolanda Aixelà, Gustau Nerin o Albert Sánchez Piñol  serían exponentes de ello, como lo son también dos novedades editoriales, ambas relativas a esa África negra que algunos se empeñan en llamar “subsahariana”, olvidando el elogio de la negritud que hicieron las grandes luchas emancipadoras y antiimperialistas en África y América.

Uno de esos aportes corresponde a Lluís Mallart. El grueso de la reputada obra de este etnólogo ha ido apareciendo a lo largo de cinco décadas en francés, con alguna excepción en catalán. Una de ellas fue La dança als esperits, publicada originalmente hace casi treinta años, pero del que es posible que su reciente versión cinematográfica, “Danza a los espíritus”, dirigida por Ramón Íscar en 2009, haya animado ahora su traducción al castellano por Ceiba, una editorial especializada en estudios africanos. Se trata de  un aproximación a la actividad pero también del pensamiento de Mbo Owona, un curandero camerunés especializado en el tratamiento de enfermedades “nocturnas”, achacadas a la brujería, en combate con las cuales aplica las técnicas curativas tradicionales de los evuzok, cuya expresión mayor es la danza de los espíritus. Como en todos los demás libros de Mallart sobre el universo evuzok –por ejemplo, Soy hijo de los evuzok, del que Ariel lanzaba no hace mucho la segunda edición–, el foco de atención son los avatares del evu, una entidad mística ambigua, difícil de definir y que sólo de manera parcial se podría comparar con nuestro concepto de alma. Uno de los estímulos para hacerse con esta nueva edición del libro de Mallart es que viene acompañado con una copia en dvd del film de Íscar.

El otro trabajo a destacar es dos africanistas más jóvenes, también catalanes, Edith Lasierra y Alberto López Bargados. Hablamos de Fidjos de rabelado, acerca de los rabelados –es decir “rebelados”–, una minoría cristiana disidente de la Iglesia,  refugiada en las montañas de la isla de Santiago y hasta no mucho marginal y estigmatizada y que, poco menos que de la noche a la mañana, ha visto convertida su producción artística, proyectada a nivel internacional, en uno de los referentes en orden a la construcción de la identidad nacional caboverdiana, basada en la invención y la inmediata apropiación institucional de una supuesta esencia criolla de la que la producción de  los artistas rabelados constituiría paradigma de autenticidad.

En este caso, la obra –publicada en edición bilingüe portugués-español por Bellaterra– no sólo es una expresión de esa actualidad de la etnología africanista española, a la vez que testimonio de los procesos activos de construcción de la identidad poscolonial, sino que también constituye una excelente muestra de cómo la antropología está en condiciones de acercarse al mundo del arte con una visión particular, especialmente dotada para las dinámicas y funciones que lo componen y le dan sentido.




Canals de vídeo

http://www.youtube.com/channel/UCwKJH7B5MeKWWG_6x_mBn_g?feature=watch