dijous, 10 de juliol de 2014

Un ejemplo de antropología aplicada. Mi testimonio ante la Audiencia Nacional por la protesta Aturem el Parlament el 15 de junio de 2011

He leído la sentencia de la Audiencia Nacional a propósito de las protestas ante el Parlament de junio de 2011 y me hace feliz ver cómo el tribunal ha tenido en cuenta mi testimonio, que se correspondía con el informe sobre los hechos que levanté y posteriormente publiqué en el marco de la actividad investigadora del OACU, el Observatori d'Antropologia del Confllicte Urbà de la Universitat de Barcelona.
Se recogen en concreto dos cuestiones fundamentales: que los mossos d'esquadra habían estado cargando contra los concentrados desde antes de la siete de la mañana y que los diputados se vieron obligados a cruzar por el más comprometido de los accesos posibles, teniendo que atravesar un multitud encrespada por las cargas policiales de que había sido víctima a lo largo de las dos horas precedentes.
En concreto se dice:

"El dispositivo policial decidió cerrar el Parc de la Ciutadella desde la noche del 14, para impedir que los manifestantes acamparan en su interior; lo que provocó que velaran en una zona enclavada entre el Pasaje Picasso y la avenida del Marqués de Argentera (p. 125 y declaración del testigo). Por la mañana el parque seguía cerrado; se dejó abierta únicamente la puerta 7 -a la altura del número 37 de la calle Pujades- para el acceso de los diputados y del personal del Parlament. Según consta en el atestado, en varias ocasiones, a las 6.45 y a las 6.50 h., la policía disolvió a los manifestantes; unas seiscientas personas estaban concentradas en el único acceso practicable (p. 128, algo que confirmó el testigo Sr. Delgado Ruiz)." p. 32

"No hubo intercambio previo de pareceres, ni negociación de los espacios y de los métodos de protesta entre las autoridades y los organizadores, lo que impidió levantar con un mínimo de certeza las expectativas sobre lo que estaba permitido. El diseño de la intervención hizo inevitable el encuentro de los diputados con los manifestantes, que ocupaban todo el espacio disponible para el tránsito. La obligada confrontación, en los términos en que se produjo, fue debida al cierre, por razones de seguridad, de todos los accesos al Parlament salvo uno, dejando franca la entrada del Parc de la Ciutadella, donde confluyeron los piquetes, provocando no solo la contaminación física entre unos y otros, sino la necesidad de los parlamentarios de abrirse camino entre las gentes allí congregadas.

El testimonio del profesor Delgado Ruiz, quien desarrollaba una investigación etnográfica sobre los movimientos urbanos y había acudido con su cuaderno de campo para documentar la observación, es muy
expresivo. En medio de la tensión ambiental que habían generado varias cargas policiales, ante la muchedumbre aparecieron los diputados, visibles por sus trajes y carteras, algo que la gente no se esperaba; fueron los propios manifestantes quienes protegieron a los parlamentarios frente a los más exaltados.

Algo que no puede dejarse de lado porque influyó en el desarrollo de la acción de los piquetes y de los manifestantes. Sin duda, al margen de las responsabilidades individuales de quienes intervinieron en la protesta." (p,. 62).


Canals de vídeo

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