Lectura del trabajo de máster
“Construcción de discursos y prácticas racistas a propósito de un asentamiento
de gitanos rom en la ciudad de Turín, Italia”, de Cecilia Vergnano
(GRECS). Julio 2012.
La semana pasada se presentó la
investigación de Cecilia Vergnano ““Construcción
de discursos y prácticas racistas a propósito de un asentamiento de gitanos rom en la ciudad de Turín, Italia”.
La pregunta que subyacía a este era relativa a las “condiciones de posibilidad”
de un campo rom, es decir, las condiciones que permiten la existencia de formas
de segregación institucionalizadas, llevadas a cabo por la propia
Administración Pública, en una ciudad democrática moderna; los mecanismos y
dispositivos sociales que alivian – y por lo tanto permiten – la contradicción
entre el discurso oficial igualitario y las prácticas oficiosas de segregación,
discriminación, estigmatización de un colectivo rom, es decir de gitanos
originarios de los países de la ex-Yugoslavia pero residentes en Italia desde
hace más de una generación. La respuesta a la cuestión conlleva la necesidad de
observaciones y análisis que implican diferentes actores e instituciones, más
allá del ámbito reducido del campo rom: en los espacios públicos de la ciudad,
en el campo simbólico y mediático, en el campo del asociacionismo y del trabajo
social y en el campo político local, nacional e internacional. Aquí como en
otros ámbitos, lo marginal, lo estigmatizado nos informa de los marcos
normativos propios de la “normalidad”, así que un análisis de las relaciones
entre los rom del campo y sociedad mayoritaria puede proporcionar informaciones
útiles tanto para comprender la cultura (o las culturas) rom como para entender
mejor los mecanismos de funcionamiento de “la tribu de los payos”.
La
investigación se ha desarrollado en uno de los llamados “campos nómadas” construidos por las
administraciones públicas para los rom. El lugar elegido para observar cómo se
materializan en la práctica los procesos de marginación es un campo
particularmente emblemático: el de vía Germagnano, en Turín. Su localización se
conforma en metáfora topográfica de la condición social a la se ha relegado a
los gitanos: levantado en las afueras de la ciudad, en la periferia norte, entre
el vertedero y la perrera municipales, al lado de la línea férrea. Coexisten
junto al campo autorizado otros asentamientos de chabolas y caravanas, como
testificando la cantidad de demanda de
supervivencia que se amontona tras una valla que divide quien no es regular
de quien lo es, testimoniando además que incluso los regulares sólo pueden ser aceptados a una distancia a la vez física
y simbólica del centro de la ciudad y sus habitantes y usuarios.
A
través de un trabajo paralelo (por un lado conviviendo con los gitanos de vía
Germagnano, practicando una observación prolongada, sistemática, directa y
participante en el campo; por el otro, haciendo un trabajo de observación y
recopilación de leyes, medidas políticas e información mediática) se han etudiad0
las relaciones entre el proceso de exclusión social y la formación ideológica
que lo acompaña, lo nutre y lo justifica. El
recurso a la observación participante como método central ha arrojado luz sobre
los habitus de los excluidos y las
dinámicas de reproducción de la exclusión que adoptan. La permanencia
aproximativa ya realizada en el campo de via Germagnano ha permitido constatar cómo la ideología toma
forma en los habitus de los
habitantes del campo, las formas en las que los mismos dominados reproducen las
dinámicas que les niegan, volviendo más complejos los papeles de la víctima y
del dominador, generando lo que se llamaría una “guerra entre pobres” en una
situación de competencia para unos recursos materiales y sociales siempre
escasos.
A
destacar que la investigación se desarrolló en un contexto marcado por el
progromo desatado contra los gitanos en otro asentamiento cercano al de vía
Germagnano, la Valette, que motivó un alud de noticias y comentarios que
actuaron como telón de fondo a lo largo de todo el trabajo de campo de Cecilia.
Me
permito agradecer a los profesores Alberto López Bargados, de mi Departament d’Antropología
Social en la UB y Miguel Rodrigo Alsina, del Departament de Comunicació de la
Universitat Pompeu Fabra, que accedieron a formar parte conmigo, como director
de la investigación, de la comisión que concedió la máxima calificación y la
opción a Matrícula de Honor de este trabajo de investigación.
[La fotografía de la entrada es de la
propia investigadora, Cecilia Vergnano, y corresponde a tres de sus informantes
rom]
http://www.youtube.com/watch?v=6nxXdvtjcj4&feature=player_embedded#!
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