dilluns, 22 de desembre de 2014

Algunos puntos de partida para el estudio de los morabitunes en Catalunya y, en general, el conversionismo islámico en Europa.


Celebración Id al Fits en Almodóvar del Rio, Córdoba, el 21/9/2009, tomada de juntaislamica.org

Notas para Elena Maya, estudiante del Máster de Etnografía y Antropología de la UB

Puedes escoger dos líneas-prolegómeno en orden a preparar tu investigación sobre los morabitunes, entendidos no sólo como los seguidores de Abdelkader as-Sufí al-Murâbit –o Ian Dallas, como prefieras–, sino de manera más amplia, incorporando en general a los europeos occidentales blancos conversos al Islam.

Una de ellas sería la de considerar los morabitunes dentro de la tipificación de cultos conversionistas, siguiendo la propuesta canónica de Bryan Wilson en Sociología de las sectas religiosas (Guadarrama), un manual indispensable pero descatalogado y complicado de encontrar. Esa línea podría requerir una visión de conjunto del papel que juega el conversionismo islámico en concreto dentro del clima religioso actual, como mecanismo de compensación de las tendencias anómicas que genera el mundo contemporáneo. Para mí, la mejor iniciación al respecto es la Thomas Luckmann, La religión invisible. Yo tengo –o tenía, porqué la presté y no me la han devuelto– la de Sígueme. Igual hay otra posterior. Su línea es weberiana, lo que haría recomendable tener en cuenta, en cuanto a clásicos, al propio Weber, sobre todo por lo que hace al ascetismo intramundano. Te recomiendo el excurso del tercer volumen de Sociología de la religión (Taurus), en que habla del tema. No olvides que en la práctica el islamismo funciona –especialmente entre los conversos europeos– como una variante más de lo que podríamos llamar protestantismo exotizado.

Yo pienso que lo que corresponde es que abordes tu objeto como si fuera un nuevo movimiento religioso más, con todas las eficacias sociales y psicológicas susceptibles de explicar la globalidad de formas religiosas de entrega entusiasta a una verdad determinada: proveer de lo que la sociología del conocimiento llama "estructura de plausibilidad", capaz de ordenar jerárquicamente los significados y ofrecer modelos cognitivos poderosos; dotar de una comunidad de referencia que haga posible la utopía de un retorno a la imaginaria fraternidad humana inicial; servir de ámbito donde el militante se pueda purificará proteger de las contaminaciones de un mundo percibido como en proceso de putrefacción; fundamentar doctrinalmente la convicción de que la sociedad humana puede y debe ser liberada de su postración mediante intervenciones que modifiquen la conciencia colectiva o personal, lo que justifica un permanente estado de agitación propagandística y de reclutamiento, en nombre de la salvación, ya sea histórica o transmundana; permitir marcos donde se puedan instalar individuos o grupos mal o precariamente clasificados, con dificultades a la hora de encontrar su lugar en la sociedad, facilitar la constitución de identidades individuales sólidas, sustituyendo o complementando formas primarias de socialización-la familia y la escuela-que se han mostrado insuficientes para disminuir los sentimientos de aislamiento o de atomización que suscita la complejidad inestable de las sociedades modernas; brindar un código moral claro, susceptible de orientar las conductas y de regular de una manera positiva la 'urdimbre de las interacciones humanas, etc.

En cuanto a la perspectiva que atiende el factor conversión, hablas –y me parece muy bien– del libro de Joan Prat, El estigma del extraño (Ariel). Ahí, en los capítulos teóricos, tienes un filón por lo que hace a fuentes teóricas mayores. Te recomiendo en particular los trabajos de John Lofland. No los de espacio público –que trabajamos a fondo en nuestro grupo de temáticas urbanas– sino en los de los procesos de conversión. Hay cosas suya en internet; búscalas. Su Doomsday Cult: A Study of Conversion, Missionizing and Faith Maintenance (Irvington), continua siendo el modelo a seguir en materia de movimientos coversionistas.

Las corrientes revelacionistas recuerda que son abundantes en la propia tradición sectante del protestantismo. Son aquellas en las que alguien se adhiere como resultado de una visión portentosamente aclaratoria que transforma de una manera total el neófito, que puede vivir esta mutación personal de una manera gradual, pero también como una especie de descarga de verdad, que hace ciertamente otra persona, siguiendo el modelo que presta la mutación de Saulo de Tarso en San Pablo en el episodio de su caída del caballo en el camino de Damasco, como aparece narrada en el capítulo 9 de los «Hechos de los Apóstoles» del Nuevo Testamento. Se trata de la vivencia emocional e intelectual de descubrimiento de la verdad, a menudo como consecuencia de algún tipo de experiencia personal especialmente reveladora o sugerente de una dimensión de la realidad normalmente oculta los otros. Esta convicción radical a la que se llega implica un cambio cualitativo en la percepción de los contextos y funciona como una llamada inapelable, casi compulsiva, el compromiso y, más allá aún, a la implicación-no permanecer quieto, "hacer algo "- y también a la complicidad activa con otros con los que ha compartido esa misma respuesta obtenida a las dudas y contradicciones que dominaban la experiencia del mundo anterior al cambio moral experimentado. El clásico innegociable aquí es el de William James, Las variedades de la experiencia religiosa (Alianza), que dibuja la conversión como la unificación de un yo que hasta entonces había sido dividido y fragmentado, proceso de adquisición de seguridad, firmeza y certeza de alguien que vive su biografía hasta ese momento como una acumulación de desorientación, dudas y errores . 

Otro campo en el que podrías empezar a leer cosas es el del Islam. Te has de introducir en sus claves básicas. No sé por dónde podrías empezar. Por ejemplo, lo más básico sería El Islam en su cultura, de Alessandro Bausani (FCE), que es un manual. Más complejo: el libro de Dale F. Eickelman, Antropología del mundo islámico, dentro de la espléndida colección sobre Islam de Edicions Bellaterra. Gran labor de José Luis Ponce al frente de esa editorial, por cierto. Todos tenemos motivos para estarle agradecido. 

Del Islam en general, te debería interesar el sufismo. La mayoría de conversos al Islam se integran en alguna taqira. Una sugerencia podría ser esa guía que es Las sendas de Alá, de Alexandre Popovic y Gilles Veinstein, también en Bellaterra. Es un poco el quién es quién y cuál es cuál en materia de cofradías sufís. Como sea que una buena parte de moraributes proceden de la izquierda radical, quizás podrías leerte el testimonio de Roger Garaudy, Promesas del Islam (Planeta), donde explica las razones de su tránsito del Partido Comunista al Islam, un paso por lo demás nada inédito y que cuenta con una larga tradición 

También deberías pensar en el tema concreto de lo que podríamos llamar el Islam blanco o europeo. Es un tema interesantísimo y muy conocido, pero constituye el precedente directo de ese conversionismo al Islam que ahora se nos antoja raro pero que llegó a ser masivo en los Balcanes –el caso Bosnio; interésate por el caso del cuerpo eslavo del ejército otomano, los jenízaros–, en el Báltico –hace no mucho hacían una exposición en el Museu Etnològic sobre los tártaros polacos–; los gitanos conversos al Islam en Bulgaria; los pomakos griegos; los tátaros rumanos, rusos…, o escandinavos! Otro primer paso en ese tema del islamismo morabitún podrías tenerlo en el libro de Tariq Ramadan, El Islam minoritario. Cómo ser musulmán en la Europa laica (Bellaterra). 

No sé si tienes pensado ya tu modelo etnográfico, pero piensa que existe una o varias comunidades sufís de moratibunes catalanes. Indispensable que me dejes que te pase la tesina de Mónica Jorba «Els morabitum d'Occident. L'Islam a Catalunya» (2005). Ahora Alberto López y yo estamos dirigiendo su tesis, que hace sobre una tariqa morabitum en Londres. No sé si todavía está localizable, pero conocí hace tiempo a Abdullah Fiol, un chaval de Sarrià especialmente interesante del que hace tiempo que no sé nada. Estaba –creo que con un cargo responsable– en l’Associació Cultural Anselm Turneda, que era un colectivo islam-catalanista, si se puede decir, que vindicaba el pasado islámico de Catalunya, tomando como referente precisamente a Turneda, el gran poeta medieval mallorquín que se convirtió en musulmán. Recuerdo haberlos visto en una manifestación contra la primera guerra de Irak, en el 1991, con una bandera cuatribarrada en que en lugar de la estrella inscrita en el triángulo, figuraba una media luna. He buscado en internet, pero no he encontrado nada, lo que supongo que significa que ya no existe. 

Por supuesto que “tu hombre” sería hoy, aquí, Abdennur Prado, el presidente de la Junta Islàmica Catalana. Tienes que leer su El Islam como anarquismo místico (Virus). No lo conozco personalmente, pero oigo hablar bien de él y lo que he leído suyo me interesa. Simpatizo abiertamente con lo que hace y con lo que representa. 

Canals de vídeo

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