dijous, 28 de juliol de 2011

Un estudio sobre un sistema de prestaciones mútuas entre inmigrantes de origen africano en Barcelona. “Confianza y reciprocidad. La práctica de las ‘tontines’ en una sociedad de inmigrantes en Barcelona”, de Marta Arnaus

Hace unos días presentamos una interesante investigación para el máster, que anticipa lo que será de seguro una tesis apasionante. Su autora Marta Arnaus, del GRECS, ya sabéis, Grup de Recerca en Exclusió i Control Socials. El título “Confianza y reciprocidad. La práctica de las ‘tontines’ en una sociedad de inmigrantes en Barcelona”. Su asunto, como el título indica, las tontines, tal y como se practican ahora entre colectivos africanos en Barcelona.

Una ‘tontine’ puede definirse como una asociación informal y temporal entre un grupo de participantes que acuerdan comprometerse a realizar contribuciones económicas regulares para conformar un fondo común, el cual es entregado, o en su totalidad o en parte, a cada uno de los contribuyentes de manera rotatoria mensual.

El tema de la investigación nos traslada a un ámbito de estudio eminentemente económico, entendiendo «económico» a la manera como la antropología, desde Bronislaw Malinowski, ha considerado ese ámbito: no como un compartimento estanco y apartado del conjunto de instituciones que conforman una sociedad, sino en tanto que instrumento encargado de impulsar las relaciones sociales y darles sentido. Es en esta dirección que las tontines poseen su sentido dentro de una lógica más amplia de intercambios sociales donde los vínculos basados en la confianza y la reciprocidad adquieren un protagonismo central como manera de relacionarse socialmente.

Las tontines, como sistema de ahorro y crédito, en buena parte del planeta, aparecen asociadas habitualmente a situaciones de pobreza o de exclusión social, como recurso económico y financiero clave para muchos grupos sociales que, por razones bien diversas, encuentran dificultades para acceder a los canales de crédito reglados o formales. Ese sería el caso de sectores sociales procedentes de la inmigración originaria de países más pobres, sometidos de manera casi permanente a situaciones de desigualdad y de exclusión que les empujan a desarrollar de manera subsidiaria redes de reciprocidad, de ayuda mutua y de soporte socioeconómico.

En particular, con el fin de desplegar esta aproximación al tema, esta investigación ha adoptado como objeto de estudio las relaciones sociales que se establecen en un colectivo de inmigrantes de origen camerunés y congoleño en la provincia de Barcelona.
Aunque más allá de estos procesos migratorios y económicos globales dentro de los que se enmarca la práctica de las tontines, lo que se trata en esta aproximación etnográfica, no es tanto cómo la estructura global determina a los actores sociales, sino más bien pretende detenerse en conocer cómo tienen lugar y cómo se construyen «a ras de suelo» los microprocesos basados en la interacción cara a cara de los actores sociales y que hacen posible la existencia de unas prácticas económicas y sociales concretas como son las tontines.

La investigación toma como punto de partida teórico diversas perspectivas interaccionales, siendo especialmente pertinente el enfoque debido a Erving Goffman. A partir de la aplicación de estas estrategias teóricas situadas se ha construido la hipótesis inicial, pues todo parece indicar que las relaciones y (re)presentaciones de la persona que realiza cada uno de los actores sociales en situaciones, espacios y momentos concretos de sociabilidad determinan el grado de confianza y de solvencia económica que es requerido por parte de los sujetos para que la tontine tenga lugar y se convierta en un recurso financiero de primer orden.

En este sentido, los conceptos de confianza y de reciprocidad, claves para el éxito de las tontines, parecen poseer un carácter claramente relacional y estar estrechamente vinculados a las nociones de identidad personal y de rol social. Los datos etnográficos recogidos parecen confirmar la necesidad de atender a la noción de corporalidad y a la forma en que el cuerpo es usado para la interacción y para la creación y el manejo de las pautas de acción, de los roles sociales y de las identidades personales, así como para la construcción de la confianza, la cual hace viable el desarrollo de determinadas prácticas sociales en general y económicas en particular.

En definitiva, esta aproximación a la práctica de las tontines en un contexto marcado por la inmigración quiere poner de manifiesto el papel del inmigrante como un sujeto activo de la acción (y de la interacción), que ante un contexto de desigualdad y exclusión sociales y económicas, decide actuar, y actúa, pues de ello depende en buena medida su obtención de recursos económicos.

No obstante, y siendo conscientes del carácter introductorio de la investigación, este trabajo también quiere servir como pretexto para lanzar algunas reflexiones en torno a las nociones de confianza y de sociedad, pues la práctica de las tontines observada desde una perspectiva interaccional nos obliga a cuestionarnos sobre cómo los sujetos crean sociedad, es decir, sobre cómo las personas, desde lo infinitamente pequeño y mediante la construcción cuerpo a cuerpo de la confianza, levantan y mantienen un determinado orden social.

En el tribunal estuvimos Adela García y yo, del GRECS, y Sílvia Bofill, del Grup de Reciprocitat. La calificación fue de Sobresaliente.

Y hablando de confianza, le agradezco a Marta que me haya brindado la suya a la hora de dirigir su trabajo.

La imagen de la entrada es un fotograma del documental “Tontines. Spargemeinschaften in Dakar”, de Elisa Mereghetti (2000).


Canals de vídeo

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