diumenge, 20 de febrer de 2011

Otra visión sobre el sistema de contratación de inmigrantes en origen de la Unió de Pagesos. Tesis doctoral de Olga Achón

Hemos defendido hace unos días en la Universitat de Barcelona la tesis doctoral de Olga Achón, Contratación en origen e institución total. Estudio sobre el sistema de alojamiento de trabajadores agrícolas extranjeros en el Segriá (Lleida). Un muy buen trabajo sobre la tantas veces elogiada y en realidad poco conocida fórmula de la contratación en origen que el sindicato Unió de Pagesos ha venido animando desde hace años, con un énfasis especial en lo que en realidad es una forma de acuartelamiento de la mano de obra contratada. En el tribunal estuvieron Jesús Contreras, colega de mi Departamento, que actuó como presidente, y Ubaldo Martínez Veiga, de la UNED, y Víctor Bretón, de la Universitat de Lleida, que creo recordar que un día fue alumno mío y que ahora es una de las personas que más y mejor puede hablar –de manera crítica, por supuesto– de eso que se da en llamar “cooperación para el desarrollo”. La tesis obtuvo la calificación de Sobresaliente cum laude con todo el mérito. Un excelente trabajo al mismo tiempo de análisis, pero también de denuncia. Le agradezco a Olga que haya confiado en mí para dirigir su investigación.
Lo que el trabajo de Olga Achón viene a poner de manifiesto es que el sistema de reclutamiento, importación y suministro de mano de obra extranjera de Unió de Pagesos produce un sujeto limitado en el goce de sus libertades y el ejercicio de sus derechos es el principal objetivo de este trabajo que se desarrolla en tres capítulos. El primero contextualiza al lector en el momento histórico de constitución del sistema. Una breve historia del sindicato se traza, desde sus orígenes hasta su consolidación como prestador de servicios al agricultor. Mediante ésta advertimos como el perfil combativo de la organización ha mutado. En democracia, sustituido el modelo de producción agrícola familiar por otro de carácter industrial, dispuesto a la exportación y sustentado por mano de obra asalariada, el sindicato se propone como una entidad dirigida a la prestación de servicios. En connivencia con el Estado introduce su particular sistema de importación, pues resuelve el problema de la transformación de la estructura tradicional del suelo, amén de colaborar con la ordenación del flujo migratorio a través de la dotación de trabajo. El capítulo segundo se centra en el análisis del sistema desentrañando lo que la política migratoria posibilita mediante la instauración del modelo de contratación en origen. Así, la relación entre Estado y sindicato se revela genética del sistema, pues lo que por tal política se erige es un negocio centrado en el suministro de trabajadores. A este respecto, un estudio sistemático sobre aquello que denominamos dispositivos de ejecución ha resultado imprescindible: representatividad legal empresarial -que posee el sindicato merced a la atribución, otorgada por el Estado, de tal poder a las organizaciones sindicales más representativas para la contratación de mano de obra- y función pública -delegada al sindicato para garantizar el control de flujos migratorios, manifiesta en cuanto le ha sido entregada la facultad de control y vigilancia de los trabajadores por él importados. Propiciadas por este vínculo original, se estructuran las demás relaciones entre los sujetos que participan de la operación contractual que materializa el sistema: aquélla que relaciona comercialmente al sindicato con los empresarios demandantes de mano de obra mediante un contrato de suministro; la que une a Unió de Pagesos con los trabajadores, mediante el proceso de reclutamiento en origen, y aquélla establecida entre empresarios agrícolas y trabajadores, cuya forma contractual aparenta ser un contrato de trabajo.
El tercer capítulo detalla lo concerniente al lugar de realización de los objetivos de sindicato y Estado, la entrega just in time de la mano de obra y el control social del extranjero. La realidad física de los alojamientos y su función se analizan, dejando al descubierto su carácter penitenciario. Una transformación en él se opera, cercana a la propuesta por otro tipo de instituciones en las que la docilización del sujeto pretende un individuo nuevo, cuyo valor se exterioriza en cuanto obedece a la voluntad de aquéllos que las administran. La labor del personal encargado se muestra imprescindible, pues por ella se dinamiza el sistema logrando la doma del sujeto y su suministro, gestionado siguiendo el principio básico del paradigma fordiano de producción. Su análisis se realiza mediante el examen de la normativa de alojamiento, reminiscencia de reglamentos de fábrica, por la que el sindicato ambiciona la transformación del trabajador en el ideal decimonónico de obrero, abstemio, confiable y dócil. Mediante este obrero modélico, obtenido fuera del mercado de trabajo, se pretende la sustitución del trabajador errante, representado por el extranjero irregular, cuya capacidad de nomadismo permanece incólume. El alojamiento es el contexto de verificación de la dominación y producción del sujeto, confinamiento perpetrado amén una trama de permisos y sanciones que solo la fuga del establecimiento pone fin.
Este sistema se encuadra en toda un tradición de dispositivos diseñados con el propósito de fijar la mano de obra, cuyos principales precedentes se encuentran en instituciones sociales tales como el alquiler de esclavos en la Roma del siglo II y I a.C., las leyes inglesas de vagancia y pobreza del siglo XIV y, específicamente, el sistema prusiano de importación de trabajadores aplicado por la empresa semipública Preuische Feldarbeiter Zentrale, estudiada por Max Weber. Lo que el lector enfrentará a través de la lectura de esta tesis no es sino la antigua dialéctica establecida entre poderosos y sometidos sobre la que, hasta cierto punto, se funda la organización social en Occidente durante gran parte de su historia. Analogías con distintos tipos de relaciones de sometimiento surgidas en períodos históricos diversos son necesarias a efectos de comprender lo que por ellas se manifiesta: la resistencia del poderoso frente a una posible modificación del modelo que favorece la perpetuación de su poder. El derecho ha servido a estos propósitos creando estatutos jurídicos diferentes para ciudadanos y esclavos, señores y siervos, capitalistas y proletarios. El problema del trabajo y capital, como conflicto social configurador de la sociedad, ha venido por estos estatutos a ser sosegado. Asimismo, el establecimiento de marcos legales dispuestos a la distinción jurídica entre nacionales y extranjeros ha servido como estrategia de amansamiento de los más débiles en la contienda por el poder distrayendo la atención de lo realmente relevante, esto es la solidaridad entre los que sufren los efectos del ejercicio de un poder que faculta a aquéllos que lo poseen a definir las condiciones de vida y de trabajo.
La ley de extranjería es, bajo esta perspectiva, táctica de disuasión del conflicto y técnica de disciplina social aplicada al extranjero para beneficio del capital. Por ella el sistema objeto de estudio se constituye dando respuesta a la necesidad de gran parte de los empresarios agrícolas catalanes de mano de obra en las condiciones de sujeción idóneas a impedir el abandono del trabajo y de una calidad garantizada por el sindicato. Éste se yergue en suministrador de fuerza de trabajo entregando un producto sin defectos, destinado a rescatar una estructura agrícola en vías de desaparición. Lugar de transformación de los individuos reclutados en el extranjero es el alojamiento desde el que pudimos advertir que el sentido de la operación contractual que ejecuta el sindicato no era otro sino la producción de un sujeto docilizado en cuanto limitada su capacidad de circulación y libertad de trabajo. En tal dispositivo una hueste de encargadas practica las artes del control con el ánimo de conquistar el fortín de la autonomía del individuo. Anotaciones, registros, informes, memorias, forman parte de la red de escritura, parafraseando a Foucault, en la que la independencia del trabajador extranjero queda atrapada. Con el advenimiento de este nuevo producto trata el Estado de desplazar la figura del extranjero nómada que transita en busca de trabajo por los municipios frutícolas. El sindicato se ha erigido en brazo ejecutor de esta política que, en apariencia, erróneamente se la denomina "migratoria", pues aquellos que reemplazan al hombre libre que migra no se comportan sino como bienes en circulación sin capacidad para decidir sobre su destino.
La tesis completa de Olga Achón se puede consultar http://www.tesisenxarxa.net/TDX-0207111-111808/.

[La imagen está tomada de la página http://www.emporda.info/economia]

Canals de vídeo

http://www.youtube.com/channel/UCwKJH7B5MeKWWG_6x_mBn_g?feature=watch